lunes, julio 02, 2012

No hay quien lo entienda

Entre el teclado chico y el corrector automático del iPad no hay quien entienda lo que escribo. Como además, no puedo subir fotos, me lo voy a tener que tomar con más tranquilidad!

domingo, julio 01, 2012

Ya estamos volando. Después de un buen rato de espera Irlanda ¡allá voy! No es que me atraiga especialmente este país en un primer momento, hubiera preferido Londres. Seguro que Paula también hubiera preferido Londres, que está Camden Town. Pero me toca Dublín, y no me voy a quejar, porque es un regalo extraordinario. El viaje en coche impecable, todo el mundo a su hora. Algo menos de dos para. Llegar al aeropuerto. El embarque se suponía a las doce y veinticinco, ha sido a las una y treinta. Asiento 13H. Delantero, en pasillo. El avión es un Airbus 330, de los de filas de dos, cuatro, dos asientos. Aquí hay más gente que en el colé, seguro. Hemos despegado a las dos menos cinco. Se suponía que la hora de salida era las una menos diez. El piloto dice que va a correr más, para recuperar un poco de retraso. Llevo una pantalla delante, con el mapa y estamos a la altura de Albacete Ana las dos y veinte. En el avión, menos la pantalla, todo es de pago. Y dejan escapara u olor a comida rica, de pago, que es una tortura. Menos mal que tengo mis palitos de apio para consolarme el hambre y los movimientos de gases que llevo. Por cierto, los irlandeses que van en este avión han tenido hijos como nadie. Los hay por todos lados. Pero no arman tanto escándalo como si fueran españoles, eso sí. Lo dejo, que me mareo. El tipo del asiento de ventanilla que llevo al lado duerme desde que salimos de Málaga, y me parece que no va a parar. A ver si le echo una carrera. En vez de echarle una carrera, me he tomado un té. La cucharita tiene un cuchillo en el mango, con lo cual me he podido tomar un kiwi. Y después e comprobado lo guay que son los servicios del avión. A escribir un poco, despacio, con el teclado dividido. 14:24 estamos a la altura de Gien! Hora irlandesa, a partir de ahora. Hemos llegado con sólo treinta y cinco minutos de retraso. El piloto ha corrido. Aquí es el invierno. Frío, algo de lluvia, cielo gris. El hotel de Dublín, pero muy bien. La cena, a las siete, califiquemosla de pobre. Un platito de pasta con verduras y una manzana. Dos pintas de cerveza y al LUAS (tranvía ligero) al centro, solito. El centro de Dublín me recibe con el guarda cerrando el parque, pobres pidiendo por la calle y poco más. Es como un pueblo grande. But it's wonderful world! Más fotos en www.facebook.angelgeldhof Me vuelvo, no entiendo lo que dicen en el tranvía, el gaé, que solo lo habla la locutora del LUAS es infernal. He hecho algunas fotos. Ahora las veo y las subo. El internet del hotel funciona poco. No vale para FaceTime...

viernes, junio 29, 2012

¡Cambio de trabajo!

Aprovecho que estoy con gastroenteritis para ir poniendo al día el blog. El domingo, si todo va bien, cojo el avión para ir a Dublín, en Irlanda. Quince días de curso de inglés intensivo.
Al mismo tiempo este uno de julio cambio de trabajo. Salgo del CEIP Hermelinda Núñez, donde he pasado dos años de padre, dos años de secretario y otros tres de jefe de estudios. A partir de este día me enfrento con un nuevo reto profesional, el de dirigir un colegio nuevo (o casi). Después de que a la anterior directora del CEIP Oromana de Alcalá de Guadaíra le hayan hecho la vida imposible, con continuos insultos y descalificaciones de lo más injusto (visto lo que llevo visto en este nuevo colegio, su trabajo ha sido enorme y bueno) y de encontrarse sin apoyo donde más debería haberlo tenido, me toca a mí coger su relevo.
El futuro hasta mi jubilación se abre de un modo distinto. Si todo va como previsto, el viernes pasado, el 22 de junio de 2012 di mi última clase de docencia directa. A partir de ahora me toca ser el representante de la administración y la cara visible del Colegio de Educación Infantil y Primaria Oromana (es un nombre no definitivo, por ahora) El curso que viene lo abriremos con ocho unidades, todas de infantil. Tres de tres añitos, tres de cuatro añitos y dos de cinco.
Ya tengo las llaves y el teléfono... Cuando vuelva de Irlanda, el día 17 de julio, me hago cargo del todo.